Reiki 霊気

Sanación a distancia

Energía amorosa y sanadora al alcance de todos

Una de las muchas razones por las que las personas quieren avanzar al segundo nivel de Reiki es la perspectiva de ser capaces de ofrecer tratamientos de sanación a distancia.
En estos días en que los familiares y amigos suelen estar dispersos por todo el mundo, cuando están enfermos o se enfrentan a algún problema resulta maravilloso poder ofrecer ayuda si no es posible acudir físicamente a su lado.

En el segundo nivel aprenderás a utilizar el símbolo 3 para conectar con la persona que deseas sanar, y el uso del símbolo 1 para intensificar la sanación.

Pedir permiso
Antes de ofrecer sanación a distancia, lo primero que debes recordar es el factor ético.    Es importante que cuentes con el permiso de la persona a a la que le ofrecerás un tratamiento, ya que enviar Reiki sin el consentimiento de la otra parte es como apoyar las manos sobre el cuerpo de otra persona con la intención de sanarla sin consultarlo antes con ella.      Si se trata de una emergencia y no puedes preguntar, visualiza a la persona, traza el símbolo 3 sobre la visualización y consulta a nivel espiritual si desea recibir energía (también puedes consultarlo a tu péndulo en caso de que trabajes con radiestesia). Serás capaz de percibir la respuesta.   Si te parece negativa, interrumpe el tratamiento e imagina a la persona rodeada de una luz sanadora de color azul que la protegerá.     En todo momento respeta la elección ajena, sin juzgarla.

El momento oportuno

En la medida de lo posible, organiza la sesión de sanación en un momento en que la persona que reciba el tratamiento también pueda encontrar un lugar para relajarse y armonizar con la energía.    Así se incrementan los beneficios que pueda recibir del tratamiento, puesto que si trabajas mientras ella se encuentra inmersa en otras actividades no podrá centrarse en sí misma.     Además también podría resultar peligroso, ya que la energía podría hacerle sentir mareos.    Por esa razón, no es recomendable conducir tu auto ni trabajar con máquinas mientras se recibe un tratamiento.